Ideas para romper las barreras en el hogar

Mesa auxiliar

Cómo adaptar la vivienda eligiendo muebles, ayudas y accesorios que faciliten la movilidad en el hogar de las personas con discapacidad.

Tener que adaptar la vivienda a las necesidades de accesibilidad de una persona discapacitada es algo que puede ocurrirle a cualquiera en cualquier etapa de la vida: puede ser necesario tras una lesión u operación que nos obligue a usar muletas o silla de ruedas durante algún tiempo, o por una discapacidad repentina o agravada que limite algunas de nuestras funciones, o por el avance de la edad.

Sea cual sea el motivo, en estas situaciones nos damos cuenta de hasta qué punto un mueble alto en la cocina, un escalón a la entrada de la ducha, una mesa con patas centrales pueden ser motivo de inaccesibilidad en nuestra propia casa. Por eso, vamos a ver algunas ideas de productos y soluciones para adaptar nuestra casa y hacerla un poco más accesible, sobre todo en presencia de una discapacidad o deficiencia motriz, implique o no el uso de una silla de ruedas.

En la cocina

Una cocina accesible es aquella en la que no sólo puedes moverte, sino sobre todo alcanzar y utilizar los distintos componentes. En muchos casos, sin tener que comprar una cocina nueva, puedes adaptar la que ya tienes. De hecho, solo unos ajustes nos permiten acercar encimeras, estantes, compartimentos y mesas, subirlos, bajarlos o quitarlos, conservando en muchos casos los componentes de nuestra cocina con sus acabados, placa de cocción, etc. Ante esta posibilidad, ya que cada uno tiene necesidades diferentes, la modularidad de esta solución viene en nuestra ayuda, permitiéndonos elegir sólo lo que queremos o necesitamos.

Muy útiles, sobre todo para personas en silla de ruedas o de baja estatura, son las encimeras regulables, que nos permiten llevar nuestra encimera a la altura que queramos. Gracias a esta función podrá trabajar en la encimera y utilizar la cocina sin problemas. Por otro lado, el sistema de armarios y muebles altos deslizantes permite llegar a la vajilla: se controla electrónicamente mediante un botón que se puede colocar donde se quiera, para que baje o suba a la altura deseada.

Como decíamos, moverse en la cocina es también una operación que debe ser siempre posible. Para operar sin estorbos al cocinar, tal vez en una silla de ruedas, puede ser útil elegir una mesa con ruedas con frenos. Además de las ruedas, también puede tener una función de ajuste de altura, ya sea manual o eléctrica.

En el baño

Cuando surge una discapacidad, el cuarto de baño es quizá la primera habitación de la casa que nos muestra lo necesaria que es la accesibilidad. Si estamos sentados y no podemos llegar al lavabo, o si no tenemos fuerza para doblar las rodillas para sentarnos en el retrete, no sólo está en riesgo nuestra seguridad, sino que también se ve comprometida nuestra autonomía en las operaciones íntimas.

Lavabo regulable cerca del usuario de la silla de ruedasAdemás de los pasamanos del baño para facilitar las transferencias y los movimientos, y los platos de ducha a ras de suelo para ducharse sin escalones, los lavabos regulables son una de las soluciones que pueden ayudarnos a movernos mejor y con más seguridad. Hay varios tipos de lavabos: los que pueden girar frontalmente o lateralmente, mediante una especie de brazo -especialmente útil cuando las dimensiones del baño no permiten colocar fácilmente la silla de ruedas en la posición habitual del lavabo, por ejemplo-, pero también los que pueden elevarse, manual o electrónicamente, para que todos los usuarios del baño puedan utilizarlo sin esfuerzo. En algunos casos, también están equipados con asideros integrados, que proporcionan un elemento de seguridad adicional para quienes tienen dificultades para moverse y necesitan apoyo para encontrar mayor estabilidad al trasladarse.

Un elevador de inodoro eléctrico puede ser útil para sentarnos fácilmente en el inodoro cuando tenemos problemas en las piernas: es una ayuda que, colocada encima de nuestro inodoro, nos proporciona reposabrazos y, sobre todo, un asiento controlado electrónicamente en el que podemos apoyarnos, que nos tumba suavemente en el inodoro y nos acompaña suavemente al levantarnos. Por supuesto, para adaptarse a la altura del usuario, se puede modificar la altura del asiento.

En el estudio o dormitorio

Por último, el hogar es también un lugar donde podemos dedicarnos al trabajo, al estudio o a la lectura. Para favorecer la postura correcta de los niños mientras hacen los deberes o estudian, existen mesas ajustables para niños en silla de ruedas que se pueden subir, bajar o inclinar para alcanzar la posición deseada, incluso según la silla. Además de ser ajustables manual y eléctricamente, pueden equiparse con una serie de extras opcionales, como reposabrazos, imanes o clips de acero para evitar que los papeles o cuadernos se deslicen cuando el tablero se inclina, y ruedas con freno.

Para los adultos que utilizan una silla de ruedas, es posible adaptar la mesa o la encimera colocando reposabrazos (posiblemente con acolchado de cuero) que hagan más cómoda la postura o extensiones reales que permitan deslizarse por debajo de la mesa completa y cómodamente con la silla de ruedas y las piernas, de modo que también pueda tener una postura correcta mientras come, escribe o se apoya en el tablero de la mesa.

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